Supe de la afición de Manuela por el fútbol hace unos tres años. La niña andaba entonces por los 6. Se sentó un sábado en la tarde a mi lado para ver por televisión el clásico entre el Real Madrid y el ‘Marcelona’, como ella decía. Le pregunté que cuál equipo le gustaba más. Me contrapreguntó que en cuál jugaba Messi. “En el equipo de azul con rojo”, le respondí. “Ese es el que me gusta”, me contestó.